lunes, 23 de marzo de 2015

"Una sonrisa"

Una sonrisa no cuesta nada y produce mucho,
enriquece a quienes la reciben,
sin empobrecer a quienes la dan.
No dura más que un instante, 
pero su recuerdo es eterno.

Nadie es demasiado rico para prescindir de ella, 
nadie es demasiado pobre para no merecerla.
Da felicidad en el hogar, apoyo en el trabajo, 
es el símbolo de la amistad.

Una sonrisa da reposo al cansado,
anima a los deprimidos.
No puede comprarse, ni prestarse, ni robarse,
pues es una cosa que no tiene valor,
hasta el momento en que se da.

Y si alguna vez tropieza con alguien 
que no sabe dar una sonrisa más,
sea generoso, dele la suya.
Porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa
como aquel que no se la puede dar a los demás.


Mahatma Gandhi

"Cuando pensabas que no estaba mirando"

Cuando pensabas que no estaba mirando,
colgaste mi primer dibujo en el refrigerador,
y eso me hizo querer pintar otro.

Cuando pensabas que no estaba mirando,
alimentaste a un gato callejero,
y aprendí a ser amable con los animales.

Cuando pensabas que no estaba mirando,
horneaste una torta de cumpleaños para mí,
y supe que las pequeñas cosas son las que cosas importantes.

Cuando pensabas que no estaba mirando,
hiciste una oración,
y descubrí que siempre habrá un Dios con quien puedo conversar.

Cuando pensabas que no estaba mirando,
me diste un beso de buenas noches,
y me sentí amada.

Cuando pensabas que no estaba mirando,
vi algunas lágrimas salir de tus ojos,
y supe que algunas cosas son dolorosas,
pero no hay nada de malo en llorar.

Cuando pensabas que no estaba mirando,
me sonreíste,
y me sentí hermosa.

Cuando pensabas que no estaba mirando,
miré...

Y te quiero dar las gracias
por todo lo que has hecho
cuando pensabas que no estaba mirando.


Mary Rita Schilkekorzan
(Traducción: Karem Molina Escobar)

lunes, 12 de enero de 2015

El mito del andrógino

Hace tiempo leí el libro "Once minutos" de Paulo Coelho y recuerdo una historia que se contaba en él que me gustó mucho, bueno recuerdo que había varias pero esta me gustó especialmente. Buscando en internet (por la cosa de no copiar a manita lo del libro...xD) la encontré, también encontré versiones más extensas pero recuerdo que la que leí era esta... Se trata de el mito del andrógino en "El Banquete" de Platón.


"Según Platón al principio de la creación, los hombres y las mujeres no eran como son hoy; había sólo un ser, que era bajo, con su cuerpo y un cuello, pero cuya cabeza tenía dos caras, cada una mirando en una dirección. Era como si dos criaturas estuviesen pegadas por la espalda, con dos sexos opuestos, cuatro piernas, cuatro brazos.
Los dioses griegos, sin embargo, eran celosos, y vieron que una criatura que tenía cuatro brazos trabajaba más, dos caras opuestas estaban siempre vigilantes y no podían ser atacadas a traición, cuatro piernas no exigían tanto esfuerzo para permanecer de pie o andar durante largos períodos. Y lo que era más peligroso: la criatura tenía dos sexos diferentes, no necesitaba a nadie más para seguir reproduciéndose en la tierra.
Entonces dijo Zeus, el supremo señor del Olimpo: “Tengo un plan para hacer que estos mortales pierdan su fuerza”. Y, con un rayo, partió a la criatura en dos, y así creó al hombre y a la mujer. Eso aumentó mucho la población del mundo, y al mismo tiempo desorientó y debilitó a los que en él habitaban, porque ahora tenían que buscar su parte perdida, abrazarla de nuevo, y en ese abrazo recuperar la antigua fuerza, la capacidad de evitar la traición, la resistencia para andar largos períodos y soportar el trabajo agotador. A ese abrazo donde los dos cuerpos se confunden de nuevo en uno lo llamamos sexo."



sábado, 16 de agosto de 2014

El autentico desdichado

No quería tener más... ya era suficiente, tenía cuanto quería y siempre que había deseado más, lo que venía sólo traía problemas.

Pero en realidad ¿qué tenía? NADA. Simplemente adoraba esa ausencia de problemas que tanto había deseado, aunque esa ausencia de problemas también resultara en una ausencia de TODO.  Todo y nada, las dos cosas tenía, todo lo que quería y a su vez, nada tenía. Dicen que el que no espera nada no se decepciona..., mejor! porque bastantes decepciones se había llevado ya... y total, para nada!

Hacía balance... amigos? no. familia? no. casa? no. trabajo? no. amor? no.... Si algo de esto había tenido en algún momento, o bien la vida se lo había arrebatado en alguno de esos momentos que nadie entiende; o bien él mismo se había encargado de cargárselo igual que se rompe un papel, así sin pensarlo, se rasga y ya nunca vuelve a ser igual, da igual que lo pegues, ya no volverá...

Pero ¿y ahora? buscar trabajo? para qué? hacer amigos? y que luego le vuelvan a fallar? mejor no! buscar el amor? Jaaaajajaja mejor jugar a la lotería que hay más opciones! entonces ¿qué?...

Pensaréis y ¿dónde vive? y ¿de qué come? El no tener nada, no significa que no estés rodeado de ello, significa que no forma parte de ti ni de tu vida, significa que no lo sientes tuyo, puedes no tener casa y vivir de alquiler, puedes no tener un trabajo y sobrevivir a base de "trabajos", puedes no tener amigos y estar rodeado de gente, incluso algunos dirán que son amigos; puedes no tener familia y tener algún que otro pariente que comparte apellidos y sangre pero que poco más se puede decir...; puedes no tener amor y tener una pareja que sabes que no te quiere y que nunca lo hará, puesto que nunca lo hizo...

¿Se puede ser más desdichado? en realidad él no lo es, no tiene nada pero tampoco espera nada, es feliz con esa vida de ausencias, con esa vida de sinsabores, con esa vida que ya no volverá a arrancarle una lágrima o a arañarle el corazón. Pero aún si para nosotros, eso pudiera significar ser desdichado, repetimos ¿se puede ser más desdichado? pues sí, hay quien lo tienen todo y aún así, necesita más y más, y nunca tiene ni tendrá suficiente, y se pasará su vida esperando ese algo más, esperando ese todo inalcanzable que nunca llega; y en esa espera sin final... iréis viendo cómo se construye, cómo se va forjando, el auténtico desdichado.

_ Henar V.G _ 16.08.14



viernes, 11 de julio de 2014

Por esos abrazos que nos salvan...

Hoy os comparto de nuevo un texto, esta vez es uno de los que tenía impresos y guardados por eso mismo no puedo citaros la fuente, porque no la apunté, aunque creo recordar que me llegó a través de un mail.

De cualquier forma, como habréis leído en el título el tema va de abrazos. Porque hay veces que los necesitamos, y en ocasiones, ni siquiera lo sabemos. Lo mejor es cuando hay alguien que es capaz de saber cuándo necesitas uno, te lo da y entonces que te das cuenta de la falta que te hacía. De repente, suspiras y todo parece desaparecer a tu alrededor y tienes la sensación de que todo va a ir bien. Así al menos me he sentido hoy con ese abrazo que tanto necesitaba sin saberlo.

Y ahora os pregunto, ¿sabéis todo lo que nos puede aportar un abrazo?, ¿sabéis cuántos abrazos necesitamos al día?...

jueves, 10 de julio de 2014

La fábula de la rana sorda

Una de las opciones que tenía sobre el nombre del blog, era "mis historias y sinsentidos", pero después alguien me dijo que sonaba mejor sin el "mis", pero yo que soy de darle a todo una razón, pensé cuál podía ser el motivo para dejar o quitar ese "mis"... y fue sencillo. Entre las cosas que quiero compartir con vosotros, no están sólo mis textos, o mis ralladas mentales o sinsentidos; sino también otros textos o historias que me voy encontrando y que por un motivo o por otro me transmiten algo bonito y especial. Así que por eso, el "mis" desapareció; y hoy voy a compartiros una de esas historias que no son mías, pero que tienen algo que seguro que a vosotros también os gusta.

Tengo muchas guardadas, enlaces, copiadas en papeles, impresas, en word..., pero esta mañana he leído una y sí, no voy a dejarlo para otro día, porque últimamente me viene muy a cuento, y no voy a explicar ahora el motivo porque os fastidio la historia, si eso, luego!